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ABUELA DE LOS NIETOS DE MI MARIDO. EXPERIENCIA DE UNA ABUELA

Cuando me casé con mi marido, él venía de un divorcio y con una hija. De esa hija han venido tres nietos. ¿Qué de la que hace de abuela de los nietos de su marido?

Soy una abuela “putativa..”

Putativo es un adjetivo que se utiliza cuando las personas califican a un individuo como algo que en realidad no es, indica “reputado” o “considerado”. En este sentido, cuando una persona llama a otra, “abuela putativa”, le confiere una calidad que en la realidad no tiene.

Podemos considerar familia cuando existe una buena relación de amistad y cariño, aunque no lo sean de manera consanguínea; también podemos considerar como un gesto de cariño, estimación o agradecimiento hacia una o varias personas en particular.

Entre los ejemplos más conocidos se encuentra el de José, padre de Jesús de Nazaret. En este caso se hace referencia al padre putativo y al hijo putativo.

Una vez hecha esta pequeña introducción, quiero contaros un poco mi experiencia cómo abuela putativa.

Hoy en día esta situación se ve más normal, dado que los divorcios y nuevas bodas de los padres son más frecuentes, pero en mi época no era tan “normal”.

Uní mi vida al hombre que durante 34 ha sido mi compañero y me ha hecho la mujer más feliz, pero este hombre venía con una “mochilita”, su hija. Todos los que sois padres ya sabéis lo que es criar a un hijo y lo que comporta cada etapa de la vida: épocas buenas y otras no tan buenas.

Este tiempo ha sido para mí un aprendizaje muy interesante en el que he podido cultivar la paciencia, la sinceridad y, por encima de todo, el amor a los hijos, a esta peregrinación se añadió nuestro hijo.

Tanto mi marido como yo hemos intentado crear un ambiente de armonía en la familia donde nuestro primer lema era ser siempre sinceros y hablar siempre desde los sentimientos, perdonarnos y pedir perdón, crear un nexo en el que no hubiera diferencias entre hermanos. Esto ha hecho que la relación entre la hija de mi marido y yo, sea muy estrecha y sincera y que nos quisiéramos como si fuéramos de la misma sangre.

Dicho esto les tengo que decir que ahora tengo tres nietos de mi hija “putativa” preciosos a los que amo con locura y por los que daría mi vida y os he de decir que ellos me quieren cómo si fuéramos de la misma sangre. Cada día ruego a nuestro Dios que les dé la sabiduría y el amor que nos hemos tenido entre nosotros como familia e intento disfrutar de ellos y que ellos disfruten conmigo para cuando llegue el momento en que deba bajarme de este tren de la vida, me recuerden con el mismo cariño que yo les tengo.

Me gustaría recrearme un poco más y llenar de experiencias este escrito, pero sería demasiado, sólo quiero dejar este consejo para los que se encuentra en esta situación:

“Cultivar el amor y el respeto en estas personitas, nuestros nietos, que de alguna manera tienen en nosotros una complicidad que no se puede explicar. Dejemos que ellos puedan ver que nosotros no hacemos diferencia entre personas porque lo que nos motiva es el amor.”

Nota: Te animamos a que nos digas tu experiencia como abuela o abuelo en la Sección de Comentarios. Gracias

Noemí Méndez

Vive en Barcelona. Secretaria y colaboradora de SPA.

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